mercredi, octobre 24, 2007

Las pesadillas de mis sueños



¿Llegaremos a volar?





eso espero :S

vendredi, octobre 19, 2007

Las estadísticas no fallan


Un día normal de regreso a mi casa con mis tripas gruñendo al igual que perros rabiosos, me dispongo a subrime a ese transporte público que tanto nos encandila.


Y tras haber ticado y haber soportado ese desagradable pitido que te remueve hasta el alma me fijo con curiosidad infantil en la cabina del conductor de nuestro querido tranvía.


Con la cantidad de ingenuidad que me caracteriza me detengo a leer cada una de las funciones de las palancas que se extendía ante mí, hasta que me detengo que veo esto...







Pero qué significado tiene ¿Se trata de un botón de super emergencia ante un desagradable atropello? ¿Un mensaje escrito en las pantallas del travía en el que dice "por fallecimiento de un cliente suspenderemos esta línea"? ¿Le dará el conductor cuando se encuentre mal y vea que va a chocar o a dormirse? ...


Miles de preguntas revolotean en mi cabeza :S



Supongo que muy amablemente se lo preguntaré a algún conductor (A)

lundi, octobre 15, 2007

...



Saboreas poco a poco la dulzura de la libertad...



Todavía resuenan tus pasos

mercredi, octobre 10, 2007

lundi, octobre 01, 2007

Prometedor

Resulta alucinante cómo poco a poco Disney va consiguiendo lo que en un principio parecía imposible, conseguir trasladarte desde un teatro al interior de cualquiera de sus fantasías.
Ya nos asombró con "La Bella y La Bestia" y ahora espera asombrarnos con los musicales de "Tarzán" y " La Sirenita" .

La pena es que todavía tenemos que esperar para poder disfrutar de estos espectáculos en Europa.

Crucemos los dedos para que pronto podamos viajar al interior de nuestras pelis Disney preferidas ^^






jeudi, septembre 27, 2007

Mi cuadro de Bifrontismo








¿Dónde se quedó Lucía?


¿Dónde se quedó Raquel?


¿Dónde se quedó Juan?


¿Dónde se quedó?


¿Dónde se?


¿Dónde?


...


Ironías de ese maravilloso cuadro de terciopelo que aún sigue colgado en mi cuarto

lundi, septembre 24, 2007

Puede ser



Conchita

jeudi, septembre 20, 2007

Cuestión de gustos...

Un secreto

La razón de mi pasión

El inexplicable sentido de nuestra existencia

Una caricia para cada uno de nuestros sentidos



¿Necesitas pista?




Pasión (órgano EL-90)

mercredi, septembre 19, 2007

Carnet de voyage IV

La verdad es que aquel día fue maravilloso, espléndido y mágico. Muy mágico.
Todo transcurrió entre risas, copas y festejos. Aquello era un Edén. Cada parque era mil veces más bonito que el anterior, tenía mil tipos más de flores y despertaba en ella mil sensaciones cada vez más frescas y tranquilizadoras.
Pero todos los sueños se acaban, y este fue de una forma un tanto brusca.

En la cola para esperar un taxi que los devolviera a los respectivos hoteles su instinto maternal hizo que poco a poco se acercara a un dulce niño sentado en un banco próximo. El niño llevaba puesta una camisa roja a juego con unos bonitos pantalones azul marino. Al mirarla pudo notar con asombro lo curioso de su cara. Sobre unos cachetes sonrojados y llenos de pecas dos perfectos ojos negros pedían a gritos su atención; profundos, hondos y llenos de palabras que el mundo no entendía, pero ella estaba allí para entenderlas (a algo le recordaban aquellas pupilas). Sorprendida por tal avalancha de preguntas y respuestas sonrió plácidamente para ordenar un poco aquel caos.
En ese momento, la madre, una señora bajita con una bonita melena castaña se giró y a regañadientes, con ternura pero con el acento de ligera reprimenda que solo una madre sabe hacer, pronunció aquel nombre que ella ya había olvidado, aquel conjunto de letras que con tanto empeño había borrado de su mente durante todo el día.

Fue entonces cuando su rostro se empalideció y su mente se nubló desbordada de instantes, palabras, miradas, sonrisasmanoscancionespalabrasojospalabrascamisabesoscariciasusurroolorpelopalabrasgestossonrisamiradagritosmiradapalabrasmiradapalabrasmiradapalabras…



- ¿Te encuentras bien?

No pudo hablar. Únicamente un diminuto movimiento de cabeza dio a entender que todo transcurría correctamente. Pero nadie la miró ni se dio cuenta de su mirada de socorro.









22:11 pm París es un derroche de luces y sonidos perfectamente acompasados. Mañana se acaba su estancia aquí, en esta Grand Ville. Mañana emprenderá otro camino, barajará otras cartas y asistirá a más eventos. Mañana verá otras caras y hablará otra lengua. Mañana conducirá de otra forma. Mañana vivirá. O no. Mañana comerá. O no. Mañana dormirá. O no. Mañana soñará…

22:25 pm Su respiración profunda y suave era ya la melodía de la habitación.
Descalzo y de puntillas se acercó. Con una caricia le rodó el tirabuzón que le cubría la cara y delicadamente se fue acurrucando a su lado.

23:00 Silencio.

mercredi, septembre 05, 2007

mardi, septembre 04, 2007

Pasando página



Me asomo a la ventana y veo el futuro en forma de una gran cascada.


Y me tiro



Al vacío.





Soy feliz :)



samedi, août 11, 2007

Miedo... temor... alivio

Como temo que la distancia sea el olvido...


para ti

La razón

Tocó a la puerta

Se oyeron gritos y pasos acelerados

Tras un ruido de desgaste se quedaron frente a frente

Mirándose a los ojos

Todas las horas anteriores pensando en qué iban a decir se evaporaron entre ellos

Una lágrima quiso salir despavorida

Una sonrisa de cariño se dibujó en la comisura de los labios

Cada corazón latía en su propio Appassionato

- Hola
- …
- Vine para…
- No importa


Se fundieron como solo ellos sabían hacerlo y allí derramaron el alma de cada uno. Para siempre. Sus almas se quedaron juntas, a la orilla del mar. Sin miedos.





Para siempre.

lundi, juillet 30, 2007

Alma acabada

La cabeza se colapsa de infinidad de preguntas sin respuesta. Dos hierros se incrustan en la sien no dejando pensar, ni vivir, vi existir; únicamente sintiendo dolor. Su respiración se acelera. Un sudor frío comenzó bajo el cuello pasando por la cara y recorriendo cada trozo de piel. Transformándose poco a poco en un calor sofocante. Su pecho se ve aplastado de ideas sin sentido y de calumnias estúpidas, ciertas pero inocentes.


Corre.



Corre hasta el balcón. Mira hacia abajo y ve el suave manto de dolor. Solo un dolor más grande acabará con e continuo martilleo de cabeza. Así todos podrás derramar las lágrimas que a ella no le quedan. Sus ojos hinchados duelen como espinas de hiedra.



Una única salida.

Acabar con su vida.

Acabar con el dolor.

Todavía me pregunto por qué diablos no lo hizo. Por desgracia no se tiró.

Deseos irracionales

Ahogada en medio de la cocina. Con las manos cubiertas de pescado. La cara desencajada y el rimel corriendo por la mejilla. A su lado la botella verde que siempre la acompaña. Fuera, todo sigue igual. Dentro, un grito desafinado rompe la banda sonora de su vida. Los calderos se rebosan. De fondo un suave tintineo de la lucha entre la cortina y la brisa. Los sollozos se transforman en angustia. Y a su vez la angustia en nauseas.

Sus dedos paran el rítmico son sobre el mantel. Un largo suspiro acaba con el cristal esparcido en el suelo.

Cierra los ojos y no piensa. No quiere pensar.

La mano se desliza muslo arriba. Aprieta los ojos con fuerza. Su aliento ardiente quema en la nuca. La lágrima que con tanto empeño había encerrado en el lagrimal cae descaradamente sobre la mano que le acaricia el pecho. Se para el aire. No respira. Sus labios saben a lágrimas, negros de la pintura de ojos. No puede respirar. Su corazón se para en seco.









Ese grito ensordecedor sale a la luz con el acorde del sonido de su mano contra la mejilla. Salió corriendo y lo dejo todo atrás.




Cuando volvió todo se lo habían tragado las llamas.

lundi, juillet 23, 2007

¿Por qué no?


Carnet de voyage III

Al amanecer el sol dibujó sobre el parquet estiradas y raras líneas. Poco a poco y entre ese juego entre el suelo y el sol se fue despertando. Le dolía horrores el estómago por lo que se levantó y se tomó uno de esos asquerosos sobres que guardaba siempre en el bolso. El dolor no iba a echar abajo aquel día.
Volvió a la cama y se acurrucó entre las sábanas aún calientes. Tras pasar cinco minutos dio un salto y miró el reloj. Faltaban solo 2 horas para la reunión de la mañana y aún tenía que vestirse, bajar a desayunar y encontrar un taxi dispuesto a llevarla a la otra esquina de la ciudad.

Ya a las 9:45 se encontraba en la puerta de la sala de conferencias. El edificio parecía una nave espacial tal y como un ser humano pueda imaginarse. Tenía grandes cristaleras ahumadas, lo que impedía ver lo que ocurría en su interior y muchas, muchas, muchas máquinas que en la vida había visto. Todo se encontraba mecanizado, empezando por el papeleo de la reunión hasta la entrada y salida de los distintos despachos.

Puesto que aún le quedaba un largo cuarto de hora para que comenzara la reunión decidió investigar un poco más por aquella extraña sucursal. El dolor se había evaporado pero de vez en cuando todavía se notaba. Fue hacia la escalera principal y miró hacia arriba. En aquella enorme mole cada mañana debían de apelotonarse miles de personas, cada una con sus problemas económicos, y tras una larga mañana de contabilidades y balances decidirían el futuro del país. Fascinante. Luego se desplomarían en el sofá de su casa y hasta puede que esta misma noche no puedan dormir porque acaban de tener un pequeño retorno y tocará cuidarlo hasta tarde.
Y así poco a poco fue imaginándose la vida de todos los que se cruzaban con ella escaleras abajo.
-“Paco le echaste un vistazo al presupuesto que te di”
- “Lo siento Marta, he tenido antes que realizar el informe para el señor Martínez, te prometo que ahora me pongo”

Seguramente Marta vivirá en una solitaria casa al sur de la ciudad con un amplio jardín y con un bidbull junto al almendro donde su hija Rita tiene colgado su columpio. Paco por su parte está separado y vive en un piso en el centro de la ciudad, aunque acaba de conocer a Patricia y no dudaría irse a vivir con ella y su gato persa a una casa del casco antiguo, siempre y cuando Patricia acepte casarse con él.

Diez escalones más abajo vio aparece a Tomás, un joven empresario que luchaba día tras día en hacerse un hueco en una de las mayores multinacionales del país.

- “Buenos días señoras y señores… Buenos días damas y caballeros, es para nosotros un gran placer… ¡no!… Buenos días señoras y señores, como bien saben hoy en día…”

Así iba derramando el café poco a poco, Tomás. Seguramente hoy tendría que exponer algún balance o alguna nueva estrategia de marketing.


En ese momento sonó el gran reloj colgado sobre le entrada al edificio, eran las diez. Subió rápidamente las escaleras y cuando llegó se encontraban dándoles la bienvenida.

Entre reunión y reunión salió tres horas a dar un paseo y comer algo en un restaurante cercano. Al terminar su última reunión a las ocho de la tarde ya no tenía ganas ni de pensar, ni de pasear. Así que se fue al hotel y se acostó desde que llegó.

Al día siguiente volvió a repetirse casi completamente lo ocurrido 24 horas atrás, aunque esta vez no se le hizo tarde para despertar, se encontraba mucho más cansada y había conocido a un grupo de ingleses muy simpáticos que al terminar la invitaron a tomar algo. El grupo estaba compuesto por Roger, Matt, Caroline, Ana y Paul. Como al día siguiente era sábado quedaron para recorrer juntos algunos de los extensos parques que escondía aquella hermosa ciudad.

Y así fue, tras ponerse sus sandalias y su traje de flores se condujo a “El Arco del Triunfo” donde había quedado con ellos a las 11 de la mañana. Ya en el taxi sonó su móvil y al verlo no reconoció el número pero lo cogió igualmente.

Tras un par de minutos colgó desesperadamente y con una respiración acelerada y una opresión en el pecho lo apagó. Un idiota no iba a estropearle el que seguramente sería un buen día. ¡Nadie iba a estropearle aquel agradable viaje!
La llamada era de un chico mayor que ella que aunque su aspecto denotaba una actitud un poco homosexual desde hacía dos años cuando menos lo esperaba la llamaba siempre de un teléfono distinto para atormentarla, para hacerse notar e intentar una y otra vez tener algo más que amistad con ella. Debido a lo acelerada que iba su respiración comenzó a dolerle la cabeza pero cerró los ojos y pensó, como era cierto, que estaba muy lejos de él y que podía escapar de sus asquerosas garras siempre porque era libre… libre… ¡No! ¡Exacto! Estaba comprometida así que la próxima vez que la llamara le diría que tenía un anillo para demostrarlo y que la dejara en paz de una vez y por todas y…. (Suspiró profundamente)… Que tonta era, ella tenía una protección, él la protegería, él y solo él la salvaría. No tenía más que contárselo la próxima vez que él viniera a verla y ya está… (poco a poco el dolor de cabeza se transformó en una débil sonrisa y se sintió mucho más aliviada)



lundi, juillet 16, 2007

Carnet de voyage II

Las burbujas volaban por el cuarto hasta morir contra el frío cristal del espejo. Un vaivén de ligeras pompas de jabón difuminando la suave luz de la vela que se consumía junto a su pie derecho. Así de sencillo.
Sus dedos comenzaron a desperezarse. Las muñecas. Los codos. Los hombros. El cuello. El pelo. Los ojos se cerraron.



.



.


De forma lenta y fluida balanceaba su cuerpo a la derecha. A la izquierda. De forma continuada. Suave. Controlando en todo momento cada mínimo músculo de su cuerpo.
Abrió la ventana e inspiró. La brisa del agua que corría río abajo hizo liberar a las gotas de agua caliente.
Se estiró y se abrazó a sí misma. Estaba allí.
Sus mejillas se ruborizaron y se encogieron en forma de una diminuta sonrisa.
Volvió a cerrar los ojos e imaginó.
Imaginó.

Recordó

Que todavía estaba allí. Abrazándose. Escuchando..

Escuchando su débil respiración.

Balanceándose

Suavemente

Débil

Simple

Feliz









La suave escala se le introdujo en las venas como fuego. Pero pudo volver a contener su tranquilidad.

Oyó tocar en la puerta pero no abrió, sabía quién era y no quería que la viera de esa guisa, con el albornoz del hotel y en pleno éxtasis de placer. No podía. Le susurró su nombre pero no hizo caso. No. Era demasiado perturbador despertar de una manera tan brusca. Se acercó pero ni se inmutó. Le agarró la mano pero no miró. No.

Su indiferencia se detuvo detrás de ella, junto al escritorio. Callaba y no lo soportaba. El silencio la mataba. La había matado a lo largo de estos cinco años.




Podía notar lo que pensaba, como siempre lo había notado pero nunca se lo dijo.
Sabía lo que quería estando allí. Pero ahora no podía dárselo. Hoy no podía.




Suspiró y negó con la cabeza.

Pensando que no lo reconocía se levantó y se fue.


















Al traspasar la puerta cayó al suelo hundida en su llanto silencioso hasta que se consumió toda la vela.











Necesitaba su silencio.














mardi, juillet 10, 2007